LAS 10 PRIMERAS MATRICULACIONES DE AUTOMÓVILES EN TOLEDO

Omnibus Eugène Brillié recién adquirido por La Automovilista Toledana en 1906. Archivo Municipal de Toledo

Ya traté en otra entrada de este blog Toledo y los primeros automóviles (1900-1935) la aparición de los coches a motor entre finales del siglo XIX y principios del XX. Allí conté que el 3 de enero de 1900, procedentes de Madrid y con el objeto de ir de caza a la finca de Cabañeros, aparecieron en Toledo el coche de Javier Bermejillo, un Panhard et Levassor, y el del Conde de Valdelagrana un Dietrich de 9CV pintado de amarillo y verde que, hasta ahora, es el más antiguo registro del paso de un automóvil por nuestra ciudad.

Ya sabiamos que las matrículas TO-01, TO-02 y TO-03 fueron para los omnibuses de la marca francesa Eugène Brillié, comprados por la empresa de transporte de viajeros La Automovilista Toledana, cuyo gerente era Luis de Hoyos y Sanz, destinados para hacer el trayecto entre Toledo y Bargas.

Gracias a un artículo de Luis Moreno Nieto de 1953 en el diario El Alcázar, podemos completar ahora la relación de las diez primeras matriculaciones de coches registradas en Toledo. 

Luis Moreno Nieto recibió los datos Antonio Martínez Mas, Jefe de Negociado de Transportes de la Jefatura de Obras Públicas de Toledo.

Es en 1906 cuando se matriculan los primeros automóviles en Toledo, después de la publicación en 1900 del Reglamento para el servicio de coches automóviles por las carreteras, que estableció la obligatoriedad de llevar un registro provincial, siendo el origen de las matrículas en España. 

Las tres primeras matriculaciones, como hemos dicho, correspondieron a los omnibuses de La Automovilista Toledana. La compra se hizo en Madrid y eran de color cereza. El encargado de hacer el trayecto hasta Toledo fue un conductor francés apellidado Gaseda, al que llamaban el Oso.

Los omnibuses llegaron a Toledo y se matricularon aquí el 30 de octubre de 1906, y el viaje inaugural se realizó entre Toledo y Polán. Ya transcribí la narración de el administrador de El Heraldo Toledano, Cesar López-Bravo, invitado al viaje, del momento que bajaron por la Bastida al volver de Polán:

Me pasé del lado derecho al izquierdo, y aquí fue donde sufrí verdaderas impresiones, sobre todo en las curvas de la cuesta de la Bastida. Como no iba, según se ha dicho, el foco del lado izquierdo encendido, había veces (siempre en las curvas), en que la luz del foco no alcanzaba el radio de acción, que, por efecto de las mismas, quedaba en la mayor obscuridad; las impresiones sufridas por mi imaginación, efecto de la óptica y de la velocidad no las olvidaré jamás; parecía que nos íbamos a salir de la carretera y nos íbamos a meter por aquellas obscuridades, que parecían representar el infinito en el espacio.

Después de los omnibuses de La Automovilista Toledana, las matriculaciones que siguieron fueron las siguientes:

- TO-4 y TO-5. Se matricularon el 29 de noviembre de 1907, más de un año después que los tres primeros. Eran dos coches de la marca francesa Aries, comprados por Adrián López, que tenía una empresa de alquiler de coches en la calle Núñez de Arce.

- TO-6. Fue matriculado en diciembre de 1907. Indica Luis Moreno Nieto que fue su constructor Talleres de San Nicolás, propiedad de La Unión Resinera Española.

- El TO-7 y el TO-8, se matricularon el 16 de diciembre de 1907, y eran de la marca Mors y Mercedes respectivamente. Los automóviles eran propiedad del duque de Santoña, Juan Manuel Mitjans y Manzanedo.

- El TO-9 fue matriculado el 22 de abril de 1908, marca Ford, y propiedad de Francisco López de la Cruz, vecino de Toledo.

- ΕΙ ΤΟ-10 fue matriculado el 22 de julio de 1910, y era de la marca Dion, propiedad Emilio Grondona Pérez, vecino de Toledo, e ingeniero jefe en la Jefatura de Obras Públicas.

Como vemos, en cuatro años se matricularon 10 automóviles, pues solamente las personas más adineradas de la ciudad podían acceder a su compra.

La matriculación de vehículos en Toledo siguió un ritmo lento en los siguientes años. En 1910 hubo otra matriculación pues  había ya 11 coches. Entre 1911 y 1919 la cifra subió a 98, y es en 1920 cuando se nota un aumento notable en la matriculación con un total de 215. En un año, se matricularon en Toledo más coches que en los 20 anteriores.

Ya han pasado casi 120 años desde la primera matriculación de un automóvil en Toledo, y más de 70 desde que Luis Moreno Nieto nos lo contó en su artículo de 1953, cuando ya se veían por Toledo otro tipo de vehículos para los nuevos ricos:

De todos estos vehículos de tracción mecánica todavía quedan rodando por ahí algunos viejos autos del año 1920, que se resisten a morir, aunque jadean en las cuestas mientras pasan a su lado los orgullosos e imperturbables "haigas".


Fernando Riaño Sánchez de la Poza.



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