LA CONFITERIA DE LAS CUATRO ESTACIONES


Plaza de los Cuatro Tiempos en 2026.

En la conocida popularmente como Plaza de los Cuatro Tiempos de Toledo, en la ubicación que ocupa actualmente restaurante del mismo nombre, hubo una confitería denominada Las Cuatro Estaciones, cuyo dueño fue Tomás Bullido, que más tarde, tuvo continuidad con su hijo Juan. 

La primera referencia que he encontrado de Tomás Bullido es de 1778. Ejercía como aprendiz en la confitería de Severo Gómez, en la plaza de Zocodover en la entonces conocida como acera de la sombrerería, entre la calle Sillería y la calle Ancha.

En 1793 ya tenía Tomás Bullido dos confiterías. En un expediente de ese año que se conserva en el Archivo Historico Nacional, formula un pleito ante el Consejo de Castilla, reclamando que no se le impida tener dos tiendas abiertas en la ciudad de Toledo. Ya era Maestro Confitero y cuenta en el pleito que ha tomado en traspaso otra confitería. Se lamentaba de la envidia de los compañeros al haber abierto otra tienda:

Pero como en los pueblos, por lo común, suele ser el objeto de la envidia de todos los compañeros cualquiera facultativo o artesano que en fuerza de su industria, fatigas y desvelos consigue su fomento, y arribar a una constitución más ventajosa que los demás, han conseguido los otros maestros confiteros que dicha ciudad sin motivo justo y animados solamente de un espíritu de emulación, que a mí parte se le impida la Venta de géneros en sus dos confiterías....

En ese pleito no figuran las ubicaciones de las tiendas, aunque posiblemente la nueva fuera la de la plaza de los Cuatro Tiempos, pues en 1808 consta como confitero en la parroquia de San Justo, con 47 años, casado, con cuatro hijos. Tenía como criado a Juan Tardío, que más tarde regentó una confitería en la plaza del Corral de Don Diego. Dos años antes, en 1806, se le anota como veedor del gremio de confiteros de Toledo junto con Román Cerdeño.

En 1838 tenemos la primera referencia sobre su denominación como de las Cuatro Estaciones en un anuncio de polvos para hacer agua de limón y de naranja aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de Toledo.

ECONOMÍA DOMÉSTICA 

En la confitería de Bullido, titulada de las Cuatro Estaciones, se fabrican y venden los acreditados polvos con la correspondiente dosis de azúcar para en un momento hacer agua de limón o de naranja, ya sea en en las casas o yendo de camino, sin más operacion que la de poner dichos polvos en un vaso de agua, con la que se consigue el mejor resfrescante que hasta el día se ha conocido. Al equitativo precio de seis cuartos papel para un cuartillo, y tres para medio.

Un año más tarde, en 1839, ya aparece como confitero Juan Bullido, hijo de Tomás.

Con Juan Bullido, la confitería venden mazapán en Madrid aprovechando los viajes a la capital de España de las antiguas diligencias, antes de la llegada del tren a Toledo. 

La venta se hacia en la administracion de diligencias de Toledo que estaba primero en la calle Merced, actualmente de la Colegiata, y más tarde en la Plaza del Progreso, actual Tirso de Molina. Por alguna disputa, en 1845, los dueños de la concesión de las diligencias cambian el proveedor por la confitería de la Puerta Llana, y ya los hijos de Juan Bullido, venden sus productos en la Cava Baja, en la conocida posada El León de Oro (que todavía existe), manteniéndose la denominación de la confitería como Las Cuatro Estaciones.

Anuncio de 1839 en El Mercado. Hemeroteca digital BNE.

Anuncio en Diario de Avisos de Madrid en 1845. Hemeroteca digital BNE.

Con el fallecimiento de Juan Bullido en 1847 la confitería cesa su actividad y dará paso a otros negocios que luego veremos.

El nombre de las Cuatro Estaciones nos lleva sin remedio a pesar en la relación con el toledano nombre de los Cuatro TiemposLeemos en la gran obra Historia de las calles de Toledo, de Julio Porres Martín-Cleto que:

El origen de este nombre usual eran ciertas pinturas murales que representaban las cuatro estaciones del año, .....y que estuvo en la casa que hace esquina a la calle del Barco, casi perdido ya.

En realidad las pinturas estuvieron en el actual número 5. Rafael del Cerro Malagón en su serie en ABC, Vivir Toledo, nos dice que Manuel Martínez Bargueño, nacido en el barrio,  precisa que tales pinturas estaban en la casa número 5 de Sixto Ramón Parro, siendo ya difusas manchas de color en los años cincuenta. 

Número 5 de la plaza de los Cuatro Tiempos en 2026.

La numeración de esta casa ha ido variando con el tiempo. En el BOP de 15 de abril de 1848 tenia en la confitería el número 11.

Para hacer pago á los acreedores de la testamentaria de D. Juan Bullido, vecino que fue de esta ciudad, se ha acordado rematar en el mejor postor en pública subasta y en la escribania de D. Santiago Becker, calle de la Lechuga núm. 9. el dia 26 del actual, de diez a doce de la mañana, las fincas siguientes: Una casa en esta ciudad calle de la Triperia núm. 11, que fue confiteria. Un molino de chocolate con piedra para mazapan y canela y todos sus útiles. Sesenta y nueve arrobas azucar blanca... 

Con los cambios de nombre de la calle, que pasó de tener tres tramos denominados Carnicerías, Hemandad y Tripería, y unificase con el nombre de Tripería, y más tarde como Sixto Ramón Parro, el edificio pasó de ser el número 11 al 17, para llegar a la actualidad a ser el 5.

No he encontrado evidencias de uso de la denominación de Cuatro Tiempos ni Cuatro Estaciones anterior a la existencia de la confitería de Bullido, por lo que es muy probable que la pintura de la fachada fuera el reclamo del negocio, y sea el origen de tan popular nombre, tal y como dejó escrito Porres. El nombre popular de los Cuatro Tiempos se impondría al nombre real de la confitería, y la pintura de la fachada no hizo más que fijarlo para siempre. 

Dicho lo cual, tambien es posible que fuesen las pinturas las que hiciesen que el negocio de Bullido fuese conocido por las Cuatro Estaciones, aunque, como ha quedado dicho, no hay a la vista evidencias anteriores a la confitería sobre estas denominaciones.

Volviendo a la ubicación del negocio de Bullido, en 1862 ya aparece en el número 17 (antiguo 11) una tienda regentada por Prudencia Martín Criado, viuda, con sus hijos Mariano y Benito de Pablos, su sobrina Juana Martín Criado y su nieto. En 1879 era Mariano de Pablos quien regentaba la tienda de ultramarinos.

A finales del siglo XIX, es Benito Montes de Pablos el titular de la tienda y el nombre dado a la misma es Los Cuatro Tiempos, aunque en 1904, al anunciar su traspaso en el BOP, vuelve a aparecer la denominación Las Cuatro Estaciones.

TRASPASO

Las Cuatro Estaciones 

Tan acreditado y antiguo establecimiento de Comestibles, fundado en 1804; se traspasa por no poderla atender su dueño D. Benito Montes y de Pablos, a quien deberán dirigirse.

Sixto Ramón Parro, 17- Toledo.

Como curiosidad, decir que Benito Montes de Pablos era el padre de Magdalena Montes de Lema, casada con Emilio Martínez Regúlez, fundadores de la famosa y desaparecida mercería Montes de la calle Ancha.

En la siguiente fotografía podemos ver la tienda de ultramarinos antes de que fuese traspasada, con el rótulo y el número 17. En el número 15, vemos la Panadería del Norte.

Tienda de Ultramarinos Los Cuatro Tiempos, en el número 17 de la calle Sixto Ramón Parro. Principios del siglo XX. Colección de Luis Alba. Extraída de Toledo Olvidado (Eduardo Sánchez Butragueño)

Juan Reguilón se hizo con el traspaso de la tienda de comestibles, y en marzo de 1906  inaugura la de coloniales y comestibles finos con el nombre La Villa de Madrid. Juan, madrileño de nacimiento, vino a Toledo para descansar y restablecerse de una enfermedad por prescripción médica, le gustó la ciudad y aquí se estableció. Primero fue dependiente de la confitería de Infantes-Niveiro, en la cuesta de Belén,  para poco después, establecerse por su cuenta.

Anuncio de La Villa de Madrid en 1906. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

La Villa de Madrid en el número 17 de la calle Sixto Ramón Parro en 1906. Guía práctica de Toledo y su provincia. Archivo Municipal de Toledo.

En 1937, en plena Guerra Civil, estaba allí la tienda de ultramarinos de Mariano Torán, y en 1938, la tienda consta a nombre de Vicente Sánchez.  En los años 40 tenemos Casa Victor, de Victor Reyes Morón que después pasa a ser la casa de comidas de Estanislao Sánchez.

Anuncio de Casa Victor en 1942. Archivo Municipal de Toledo.

Anuncio de 1943. Archivo Municipal de Toledo

Ya a principios de los años 50, abrio la recordada taberna conocida como Los Caracoles, célebre por las raciones que elaboraban con este molusco, que estuvo activa hasta principios de los 70.

Plaza de los Cuatro Tiempos con la taberna Los Caracoles y la pescadería Los Cuatro Tiempos. Fondo Fotografía Rodriguez. Archivo Histórico Provincial de Toledo.

En 1973, Emilio García Salamanca y Sagrario Techada Escobar abren la taberna de Los Cuatro Tiempos, que en 1977, sus hijos amplían para transformarlo en restaurante.

1981. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.
Anuncio del Restaurante Los Cuatro Tiempos en 2003.

Actualmente, de la mano del grupo La Ermitaña, el restaurante mantiene el nombre de Los Cuatro Tiempos, siguiendo el camino abierto por Emilio y Sagrario, a cargo de su nieto Alejandro García.


Hasta aquí llega esta entrada dedicada a la confitería de Las Cuatro Estaciones de los Bullido. Para Toledo y sus habitantes, aunque esa parte de la calle tenga su nombre oficial, merecidamente otorgada al gran Sixto Ramón Parro, siempre será la plaza de los Cuatro Tiempos, la de aquellos tiempos ya lejanos en los que hubo allí una confitería.


Fernando Riaño Sánchez de la Poza

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