EL KIOSCO BASE


Kiosco Base en 2015. Extraída de su página de Facebook.

Pegado a la Ermita de la Virgen del Valle, en un lugar privilegiado, se instaló en 1987 el famoso y ya desaparecido Kiosco Base.

La Ronda del Valle, una carretera que sigue el paso del rio Tajo por Toledo, con cuatro kilómetros desde el Puente de Alcántara al Puente de San Martín, es un balcón privilegiado con las mejores vistas a Toledo, así como un lugar de gran valor natural.

Según podemos leer en el artículo perteneciente a la serie Vivir Toledo, de Rafael del Cerro Malagón para el diario ABC La Carretera de Circunvalación o la Vuelta al Valle:

Esta ronda periurbana se ideó en 1927 para sacar el tránsito de vehículos entre los Montes de Toledo y las carreteras de Madrid y La Mancha. A partir de 1943, dar la «vuelta al Valle» fue un nuevo aliciente para los toledanos y los profusos visitantes que ahora podían gozar fácilmente de unas sugerentes vistas y de su entorno natural.

El lugar que ocupó hasta hace poco el Kiosco Base ha sido muy fotografíado, sobre todo el primer día de mayo con motivo de la Romería del Valle. Os pongo aquí cuatro fotografías de finales del XIX y principios del siglo XX en las que se aprecia el espacio que había anexo a la Ermita.

La Ermita del Valle en 1873. Diario ABC.

Romería del Valle hacia 1910. Fotografía de Pedro Román Martínez. Diputación Provincial de Toledo.

Romería del Valle a principios del siglo XX. Fotografía de Pedro Román Martínez. Diputación Provincial de Toledo 

Excursión por el Valle hacia 1930. Archivo Municipal de Toledo.

En los años 50, Eusebio Garrido y Juliana González, que eran los santeros de la Ermita del Valle, pusieron allí un pequeño negocio de venta de postales aprovechando el paso de turistas que querían contemplar la vista de Toledo desde la Ronda del Valle.

Eusebio Garrido y Juliana Garrido con su puesto de postales y el típico burro.  Cortesía de Roberto Garrido de la Cruz

El postalero y el perro de Eusebio y Juliana en el Valle, de nuevo con el burro.

Mas tarde, la hija de Eusebio y Juliana, Pilar Garrido González, siguió con la actividad de venta de postales hasta su jubilación. Fue entonces cuando el presidente de la hermandad del Valle comentó a la familia que siguieran con la actividad «para que no se perdieran las tradiciones», siendo en 1987 cuando se permitio la construcción del kiosco, concediendo el Ayuntamiento licencia para la venta de bebidas.


Pegatina publicitaria del Kiosco Base 

A partir de ese momento, el Kiosco Base, regentado por Roberto Garrido de la Cruz, nieto de Eusebio y Juliana y sobrino de Pilar, junto con Esther, se ganaron a la ciudad convirtiéndolo en un punto de encuentro obligado para las tardes y noches de aquellos finales de los años 80 y los 90. Aparte de una cerveza o una copa, podías pedirte un pincho moruno, un choricito o un helado.

De aquellos años 90 son estas fotografías:

Kiosco Base en 1991. Archivo Municipal de Toledo.

Kiosco Base en 1991. Revista La Guía de Toledo, de Salvador del Viso.

Kiosco Base en 1995. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.

Kiosco Base en 2001. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.

Kiosco Base en 2003. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.

El local siguió funcionando hasta abril de 2025, cuando  el Kiosco Base echó el cierre forzado por una sentencia judicial en el que litigaban los concesionarios del mismo y la Cofradía del Valle, que sacó a la luz, de nuevo, la polémica sobre la titularidad de los terrenos donde se asienta, que nunca constaron como de titularidad privada.

Hace pocos días, según se puede leer en la nota de prensa del Ayuntamiento de Toledo, se aprobó la adjudicación directa al Arzobispado por 8 años, de 64,30 metros cuadrados de suelo municipal, el 81,39% de la superficie sobre la que se ubicaba el quiosco. El resto, la parte de la discordia, ha sido objeto de "regularización", una nueva situación administrativa que dará lugar seguramente a una nueva concesión hotelera.

Lo que sí es seguro, es que echaremos de menos el buen hacer del Kiosco Base, tan ligado durante años a la Vuelta al Valle y lugar de encuentro sin prisas, en buena compañía y contemplando una de las mejores vistas panorámicas del mundo de una ciudad.

Cuadro con el logotipo del Kiosco Base obra del recordado artista Andrés López. 

Afortunadamente, seguimos disfrutando de la Ronda del Valle, esos cuatro kilómetros de emoción que los ciudadanos de Toledo sentimos de una manera especial cuando los recorremos, y lo que toca es cuidar el Valle, mantenerlo limpio y en perfectas condiciones, y enseñar a las futuras generaciones los grandes valores que aporta a la ciudad tal y como está, sin postizos, para seguir disfrutando de algo único, insustituible y tan genuinamente toledano como es la Vuelta al Valle.

Fernando Riaño Sánchez de la Poza.


NOTA: por si no lo sabéis, Roberto Garrido de la Cruz se dedica desde 2011 al oficio de actor. Podéis ver su currículum en su página web robertogarrido. No os será difícil verle en series y películas y cada vez con más presencia. Huella toledana en el mundo del cine y la televisión.




Entradas populares

Imagen

NOCHES TOLEDANAS (II)

Imagen

BIENVENIDA AL BLOG