DE CAMPING POR TOLEDO


Postal del Camping Toledo de 1975. Ediciones Arribas.

Esta entrada trata brevemente la práctica del camping en la ciudad de Toledo y recuerda los cuatro campings que han existido (uno de ellos sigue activo) en nuestra ciudad y su entorno.

Hasta los años 50 del siglo XX no era nada habitual ver visitantes haciendo camping en Toledo. En agosto de 1953 la prensa toledana ya se hacía eco de la presencia de turistas en la zona de Safont:

El "Ya" de hoy publica una información sobre la moda universal del "camping", que también en Toledo viene haciendo acto de presencia con los turistas que acampan en los alrededores de la ciudad, como los que no hace mucho establecieron sus "roulots" en Safont. Dice que media Europa se puebla en el estío de ciudades de lona, y que el "camping" no es un deporte propio de gitanos, como alguien ha llegado a decir, sino una de las más sanas y civilizadas formas de turismo.

La puesta en marcha en agosto de 1956 del camping Bellavista promovido por el Ayuntamiento de Santander y todavía hoy activo, propicia que otro artículo de prensa apuntase a la posibilidad de instalar un camping municipal en Toledo:

En Toledo ya vienen haciendo "camping", en los alrededores, cada verano, no pocos turistas, algunos de petate, de poca capacidad de gasto, otros, con tiendas o coches-albergues propios y aún con grupo electrógeno para el alumbrado común. ¿Sería posible aquí un "camping" organizado en el lugar ribereño o cigarralero más conveniente? 

Es precisamente en 1956 cuando se regula en nuestro país  la práctica del camping, o como leemos en el Decreto el "acampamento turístico".

El propio decreto nos cuenta cómo se popularizó el camping:

Especialmente a partir de la última guerra mundial, y debido a una mayor afición por la vida al aire libre, a la incorporación de grandes sectores sociales al movimiento turístico, al aumento de medios particulares de transporte y a la escasez y elevado precio de los hoteles, el acampar al aire libre en terrenos acondicionados al efecto se presenta como una nueva forma de alojamiento de gran interés para el movimiento turístico, sea nacional o extranjero, cosa que ha motivado el reconocimiento universal de su importancia.

Es curioso leer en el Decreto la referencia a las condiciones de vida de aquellos años:

Hoy día que las condiciones de vida en los grandes centros urbanos, tanto en lugares de trabajo como en las viviendas, son insanas y antinaturales, es muy conveniente la existencia de medios como los campamentos de turismo... 

El Decreto permitía la práctica del camping fuera de los lugares destinados específicamente a ello, pero siempre sin superar las tres tiendas ni las diez personas. Los campistas venían principalmente de Europa atraidos por el conjunto histórico de Toledo y su provincia, en la que no faltaba la visita a Consuegra atraidos por el inmortal y universal Don Quijote.

Fue probablemente eso lo que hicieron Jean Paul Margnac y su pareja en 1958 en su travesia en moto desde Francia a Marruecos. Gracias al imprescindibñe blog Toledo Olvidado de Eduardo Sánchez Butragueño, podemos contemplar la magnífica fotografía del modesto campamento hecha por Jean Paul Margnac en la playa de Safont en su paso por Toledo.

Haciendo camping en la playa de Safont. Fotografía de Jean Paul Margnac en abril de 1958. Extraída del blog Toledo Olvidado.

No tardó nuestra ciudad en contar con un camping que acogiese a los visitantes provistos de tiendas de campaña o roulots. El pionero fue el Camping Toledo, en la carretera N-401, (Madrid-Toledo) que ya estaba activo a finales de los años 50. Estaba en el término municipal de Olías del Rey, en la parcela donde actualmente se ubica la urbanización Itálica.

Este camping partió de la iniciativa de Atanasio Gómez de las Heras, conocido dentista instalado en la cuesta de Belén (Toledo Ohio), que tenía una granja en ese terreno.

En el Archivo Histórico Provincial de Toledo se conservan en el fondo Rodríguez tres  fotografías de 1959 de las instalaciones  primitivas del camping. Vemos en las fotografías algunos campistas con sus vehículos, al menos dos de matrícula francesa, al lado de sus tiendas de campaña canadienses, la antigua carretera de Madrid y el descampado que luego ocuparía treinta años después la autovía A-42.

"Camping de Atanasio Gómez de las Heras (Carretera de Madrid en su granja)". Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial de Toledo.

La postal que inicia esta entrada es también del Camping Toledo, ya con piscina y se puede apreciar en la pared la publicidad de un Camping de San Sebastián denominado La Rosaleda. Los usuarios de la piscina que residían en Toledo, podían llegar allí en el "coche de línea Galiano" que tenía parada a su altura, cuando todavía se podía cruzar la N-401 a pie. 

También algunas familias toledanas alquilaban los bungalows para pasar unos días de verano al aire libre aprovechando la piscina, huyendo del asfixiante calor de la ciudad y del obligado encierro en las casas.

Vemos también otras dos fotografías de su exterior en 1977 realizadas por Peter Laurent también extraidas del blog Toledo Olvidado.

Fotografías de la entrada del Camping Toledo en la carretera de Madrid en 1977. Fotografías de Peter Laurent extraídas del blog Toledo Olvidado

El Camping Toledo estuvo activo hasta finales del siglo pasado cuando se urbanizó la parcela para hacer viviendas.

Tarjeta del camping Toledo en los años 80

En la fotografía superior, vemos las instalaciones del Camping Toledo en el año 2000. En la inferior la urbanización Itálica en la actualidad. Pantallazos de la Fototeca digital del Instituto Geográfico Nacional.

Otro camping en las cercanías de Toledo fue el Camping Salus, que estaba en la entrada sur de Burguillos, donde actualmente está la urbanización Sierra de Burguillos, enfrente del colegio Victorio Macho. Se instaló en los años 60 y estuvo activo hasta los 70. Era de primera categoría y el teléfono con el número 3 de Burguillos. Posiblemente el nombre le venga de la palabra salus que en italiano significa salud.

Pinar y entrada de la urbanización Sierra de Burguillos.

Gracias a la sabiduria y generosidad de Eutimio Galán García y su blog Burguistorias, podemos conocer aspectos interesantes del Camping Salus. Era propiedad del doctor Francisco Viñuelas Escudero, primer director del antiguo Dispensario Antituberculoso y de Enfermedades del Torax de Toledo (hoy Hospital Virgen del Valle). Al lado del camping tenía el doctor su residencia de recreo, que aún se conserva muy cambiada. También se conserva muy conocido como Pinar del Camping, como recuerdo y símbolo para el pueblo de Burguillos.

Así se anunciaba el campimg Salus:

Abierto de marzo a noviembre. De 15.000 m². Situado a 400 m. de la población, a la izquierda de la carretera hacia Ciudad Real y a 9 Km. de Toledo. Acceso todos vehículos. Cercado y vigilado. Mucho arbolado. Suelo llano. Bloques sanitarios: lavabos, duchas, pilas, WC. Tomas eléctricas. Permitido fuego leña. Recog. basuras. Botiquín, clínica de urgencia y Médico. Agua: Potable. Avituallamiento: En el camping. Restaurant. Parque de deportes con piscina.


El primer camping, en el término municipal de Toledo fue el Camping El Greco, en el Cigarral El Ángel, en la carretera de la Puebla de Montalbán. Se anunciaba como de primera categoría con piscina y restaurante e inició su actividad a mediados de los años 60, iniciativa de la familia propietaria del Cigarral del Ángel, el matrimonio de Josefina Attard y Tello (Fina Calderón) y Fernando Gutiérrez de Calderón.

Postal del Camping El Greco. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha. UCLM.

Postal de la piscina del Camping El Greco

El restaurante y la piscina del camping siempre ha sido muy frecuentada por los habitantes de Toledo, debido a su cercanía y entorno privilegiado. Más de sesenta años después, el camping El Greco sigue activo y es actualmente el único existente en la ciudad y sus alrededores. Integrado en la ciudad junto al río Tajo, aprovecha ahora el auge del camping de estos últimos años entre buena parte de la población española que ya lo considera como una alternativa vacacional más.

Anuncio del Restaurante El Ángel en el camping El Greco en los años 80. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.


El tercer camping en el término municipal de Toledo fue el Camping Circo Romano, construido a mediados de los 70 junto a las maltratadas ruinas del circo que le dió nombre. Contaba con bungalows, varias pistas de tenis y piscina.

Detalle de la piscina del Camping Circo Romano en 1990. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.


Camping Circo Romano en 1991. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.

Página publicitaria del Camping Circo Romano en 1993. Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha.

Este camping también fue muy frecuentado por los toledanos por su terraza, su piscina y sus pistas de tenis y cerró sus puertas en 2004, cuando se quiso urbanizar la Vega Baja, zona arqueológica y protegida paisajísticamente.

Desde entonces el solar está abandonado. En marzo de 2022 los 57.000 metros cuadrados de terreno fueron adquiridos en subasta pública a través de la administración concursal de CCM Inmobiliaria Centrum, por la empresa Lepanto Cornerstone Creations, prolongándose más de veinte años después, el abandono y degradación lamentable de esta zona de la ciudad.

Antiguas instalaciones del Camping Circo Romano en Toledo en 2020 y en 2026
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Señalización del Camping Circo Romano en la Avenida Mas del Rivero.

Finaliza la entrada con los servicios que ofrecían los tres campings activos en Toledo en 1979, extraidos de una guía de la Secretaría de Estado de Turismo, del Ministerio de Comercio y Turismo.


Si nos fijamos en los precios, no había ninguna diferencia entre los tres. Parece que se entendían bien entre ellos.


Fernando Riaño Sánchez de la Poza.


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